16 cosas que debería dejar de hacer para tener una vida más feliz con tu perro

Roger Abrantes in 1986 howling with husky.

Foto de la portada del libro del autor de 1986 “Hunden, vor ven” (“El Perro, Nuestro Amigo”) (foto de Ole Suszkievicz). 

16 Things You Should Stop Doing In Order To Be Happy With Your Dog” traducido del Inglés por Victor Ros.

Aquí tienes una lista de 16 cosas que debería dejar de hacer para tener una vida con tu perro más feliz y una relación más fuerte. ¿Difícil? Para nada. Sólo necesitas querer hacerlo y, a continuación, simplemente hacerlo. Puede comenzar tan pronto como termines de leer esto.

1. Deja de ser quisquilloso—No te preocupes y sé feliz (don’t worry, be happy)

Como la mayor parte de cosas en la vida, ser un perfeccionista tiene sus ventajas y desventajas. Cuando posees un perro, tiendes a vivir según la Ley de Murphy. Cualquier cosa que puede ir mal irá mal. Hay tantos variables que las cosas rara vez van 100% la manera esperada. Puedes y debes planear y entrenar, pero tienes que estar preparado para aceptar todo tipo de variaciónes, improvisaciones y pequeños percances a lo largo del camino, siempre que nadie se haga daño, por supuesto. ¿Después de todo, en la mayor parte de situaciones, menos que perfecto es mejor que bueno, entonces, por qué la preocupación sobre la perfección, un concepto que sólo existe en tu cabeza y no hace a nadie feliz, ni a ti, ni a tu perro?

2. Deja de ser demasiado serioRíete (have a laugh)

Si no tienes buen sentido del humor, no vivas con un perro. Ser propietario de perro da ocasión a contratiempos donde la risa es la mejor salida. Los contratiempos sólo son embarazosas en nuestras mentes. Tu perro no sabe siquiera lo que quiere decir verguenza, deberias seguir su ejemplo. Mientras nadie se haga daño, riete de los errores que cometeis tu y tu perro.

3. Deten tu deseo de controlarlo todo—Tomarlo como viene (take it as it comes)

Cuando la vida con un perro es a menudo dictada por la ley de Murphy, si intenta controlar cada movimiento de tu perro, acabara con una úlcera o caeras en una depresión. Renuncie tu necesidad de control. Por supuesto, debe tener un control razonable sobre tu perro por razones de seguridad, pero debe dejar ir todo aquello que no es una cuestión de vida o muerte. Reglas razonables sirven un propósito, pero el control total es innecesaria y contraproducente. Tomarlo como viene y seguir sonriendo!

4. Deja de imputar la culpa—Avanzar (move on)

Cuando las cosas van mal, y lo harán, les aseguro, no pierda el tiempo repartiendo culpas. ¿Fue tu culpa, culpa del perro, o culpa del gato del vecino? ¿A quién le importa? Sigue adelante aunque toda la escena te produjo tristeza, intenta prever una situación similar en el futuro y como evitarlo. Si no ha sido gran cosa, olvidate del asunto.

5. Deja de creer en los cuentos de vieja crítico (be critical)

El mundo está lleno de cuentos de viejas, irracionales y sin fundamento. Hoy día, el Internet nos proporciona rápido y fácil acceso a mucha información valiosay tambien un montón de basura: malos argumentos, malas definiciones, reclamaciones infundadas, falacias, estados emocionales, pseudociencia, promociones de ventas, agendas políticas ocultas, predicaciónes religiosos, etc… Por supuesto, en nombre de la libertad de expresión, creo todos deberían poder publicar cualquierles gusta, incluso la bazofia más pura y más refinada, pero tanto yo como tu también tenemos el derecho a no creernoslo, haciendo caso omiso de ello. Utilice tu pensamiento crítico. No deje de preguntar “¿Cómo puede ser?” y “¿Cómo llegó a esa conclusión?” Suspende el juicio y la acción hasta que hayas tenido tiempo para reflexionar, si es necesario, busca una segunda o tercera opinión. Si el argumento es sólido y le gusta, entonces hágalo. Si el argumento es sólido pero no te gusta, no hacerlo y pensar más sobre ello. Si el argumento es poco sólido, rechazalo y no pienses más sobre ello. Convencete a ti mismo y haz lo que piensas es correcto.

6. Deja de preocuparte por etiquetas—Sé libre (be free)

Estamos sobre-inundados por las etiquetas porque las etiquetas venden, pero sólo venden si los compramos. ¿Deberias ser positivo, ultra-positivo, R+, R++, R+ P-, equilibrado, naturalista, moralista, conservador, realista, progresivo, o dueño clickeriano o autoritario del perro? Deje de preocuparte sobre qué etiqueta debe portar. Cuando disfrutas de un gran momento con tu perro, la etiqueta que llevas es irrelevante. Una etiqueta es una carga; te restringe y te quita tu libertad. Las etiquetas son para personas inseguras que necesitan esconderse detrás de una imagen. Cree en ti mismo, sea el tipo de propietario de perro que quieres ser y no necesitará etiquetas.

7. Deja de preocuparte sobre lo que piensan los demás—Vive tu vida (live your life)

Pasas muy poco tiempo con la mayoría de la gente que conoces, significativamente más con la familia y amigos cercanos, pero vives toda la vida contigo mismo. Así que, ¿qué importa lo que otras personas piensan acerca de su habilidad como propietario de perro, o del comportamiento de tu perro, cuando es probable que no les veas de nuevo o sólo les veremos esporádicamente? Si les gusta tu y tu perro, bien. Si no, realmente no es tu problema.

8. Deja de quejarte—No pierdas tu tiempo (don’t waste your time)

Sólo tienes un problema cuando hay una discrepancia entre la forma en que las cosas son y lo que esperas que sean. Si tus expectativas son realistas, probar de hacer algo para alcanzarlas. Si no lo son, deja de quejarte, es un desperdicio de tiempo y energía. Si puede hacer algo al respecto, hazlo. Si no puedes, sigue adelante. Punto.

9. Deja de pedir disculpas—Sé tu mismo (be yourself)

No tienes que pedir disculpas ni por ti ni por tu perro por la forma en que sois. Mientras no molesteis a nadie, podeis hacer lo que querais y ser quien quereis ser. No tienes que ser bueno en nada, como Obedience, Agility, Musical Free Style, Heel Work to Music, Flyball, Frisbee Dog, Earth Dog, Ski-Joring, Bike-Joring, Earthdog, Rally-O, Weight Pulling, Carting, Schutzhund, Herding, Nose Work, Therapy, Field Trials, Dock Dogs, Dog Diving, Disc Dogs, Ultimate Air Dogs, Super Retriever, Splash Dogs, Hang Time, Lure Course Racing, Sled Dog Racing or Treibball; y no necesitas excusarte por ello. No hay que escusarse tampoco si tu perro no sabe sentar bien. Cambia lo que quieras y puedas cambiar y no pierdas tiempo y energia pensando sobre lo que no quieres, no necesitas o no puedas cambiar. Haz lo que tu y tu perro os gusta, como querais hacerlo, asi los dos resultais contentos. Es tan simple como eso!

10. Deja de sentirte mal—Actua ahora (act now)

Si no estás conforme con algún aspecto de tu vida con tu perro, haz algo para cambiarlo. Identifique el problema y establezca un objetivo, haz un plan e implementalo. Sentirse mal y culpable no ayuda a nadie—esto no te ayudara ni a ti, ni a tu perro, o los que mas quieres y con quienes compartes tu vida.

11. Pare tu impulso de poseer—Sé un compañero (be a mate)

La propiedad de los seres vivos es esclavitud; y afortunadamente la esclavitud ha sido abolido No te consideres como el dueño de tu perro. Piensa en tu perro como un compañero del cual eres responsable. No posees a tus hijos, tu pareja y tampoco tus amigos.

12. Detener la dependencia—Desatate (untie your self)

Amor nada tiene que ver con la dependencia, obsesión y el deseo, sino todo lo contrario. Ame su perro, pero no creas una dependencia mutua. Tenga vida propia y dé a su perro algún espacio. Tu perro y tu sois dos individuos independientes. Disfrute de vivir juntos como personas independientes, no siendo enviciado el uno al otro. Deje de proyectarse en su perro.

13. Deja de convertir tu perro en un sustituto—Muestra respeto  (show respect)

Un perro es un perro y en efecto es un notable ser vivo. Ámelo, disfrute de su compañía, pero no le haga un sustituto para un compañero humano, un amigo, un hijo o un cónyuge. Esperar que cualquiera pueda ser un sustituto es el mayor desrespeto que pueda cometer tanto hacia otro humano como hacia cualquier animal no humano, y a ti mismo. Dejarle cesar al perro en seguirte tu guion y comienza a amarlo como el perro que es.

14. Deja de racionalizar—Sé sincero (be truthful)

Todas las relaciones son intercambios: das y tomas. No hay nada malo con esto mientras hay equilibrio. Tienes que ser honesto contigo mismo: Que te da tu perro y que le das a tu perro? Si ves que uno de los dos es mayoritariamente uno que da o recibe, piensalo y reestablece el equilibrio. Tu perro te necesita tanto como tu a el, y no hay nada malo en ello, mientras los dos daís y recibís. No teneis el perro solo para salvar el pobre, pequeña criatura. Tienes el perro para que ambos podais gozar de una relacion solida y fructifera.

15. Deja de querer lo que no puede tenerSé feliz con lo que tiene (be happy with what you’ve got)

Esto es una característica humana muy común: siempre quiere lo que no tiene y es ciego a todo el bien que realmente tiene. Tu perro ya te da muchisimo y los dos podeis ser absolutamente felices juntos, aun cuando tu perro no es particularmente bueno en algo. Es asombroso como los dueños de perros suelen decir que ellos aman sus perros y aún asi pasan la mayor parte del tiempo tratando de cambiar su comportamiento. Concéntrese en lo que tiene, no en lo que no, aprécielo y agradezelo.

16. Deja de luchar contratigo mismo—Siga tu corazon (follow your heart)

Hay muchas maneras de ser un buen propietario de perro y el tuyo es unico y diferente a todos los demás. Es tu vida. Mientras que no perjudique a nadie, viva en la forma que te siente bien. Escuche a expertos, reflexione sobre su consejo, pero, al final de día, haga lo que siente es correcto para tí, siga tu corazón.

La vida es grande!

R—

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16 Things You Should Stop Doing In Order To Be Happy With Your Dog

Roger Abrantes in 1986 howling with husky.

Cover photo from the author’s book from 1986 “Hunden, vor ven” (The Dog, Our Friend) (photo by Ole Suszkievicz).


Here is a list of 16 things you should stop doing in order to make life with your dog happier and your relationship stronger. Difficult? Not at all. You just need to want to do it and then simply do it. You can begin as soon as you finish reading this.

1. Stop being fussy—don’t worry, be happy

Like most things in life, being a perfectionist has its advantages and disadvantages. When you own a dog, you tend to live by Murphy’s Law. Anything that can go wrong will go wrong. There are so many variables that things seldom go 100% the way you expect. You can and should plan and train, but be prepared to accept all kinds of variations, improvisations and minor mishaps along the way as long as no one is injured, of course. After all, in most situations less than perfect is better than good, so why worry about perfection, a concept that only exists in your head and doesn’t make anyone happy, neither you nor your dog?

2. Stop being too serious—have a laugh

If you don’t have a good sense of humor, don’t live with a dog. Dog ownership gives rise to many mishaps where laughter is the best way out. Mishaps are only embarrassing in our minds. Your dog doesn’t even know what embarrassment is and you should follow its example. As long as no one gets hurt, just laugh at you and your dog’s mistakes.

3. Stop your desire to control everything—take it as it comes

When life with a dog is often dictated by Murphy’s Law, if you attempt to control your dog’s every move, you’ll end up with an ulcer or fall into a depression. Give up your need to control. Of course, you should have reasonable control over your dog for safety’s sake, but you should let go of anything that is not a matter of life or death. Reasonable rules serve a purpose, but total control is unnecessary and self-defeating. Take it as it comes and keep smiling!

4. Stop apportioning blame—move on

When things go wrong, and they will, I assure you, don’t waste your time apportioning blame. Was it your fault, the dog’s fault, or the neighbor’s cat’s fault? Who cares? Move on and, if you found the scenario all rather upsetting, try to foresee a similar situation in the future and avoid it. If it was no big deal, forget about it.

5. Stop believing in old wives’ tales—be critical

The world is full of irrational, unfounded old wives’ tales. These days, the Internet provides us with quick and easy access to a lot of valuable information—and a lot of junk as well: bad arguments, bad definitions, unsubstantiated claims, fallacies, emotional statements, pseudo-science, sales promotions, hidden political agendas, religious preaching, etc. Of course, in the name of freedom of expression, I believe everyone should be allowed to post whatever they like, even the purest and most refined crap—but both you and I also have the right not to believe it, to disregard it. Use your critical thinking. Don’t stop asking yourself  “How can that be?” and “How did he/she come to that conclusion?” Suspend judgment and action until you have had time to ponder on it and, if necessary, seek a second and third opinion. If the argument is sound and you like it, then do it. If the argument is sound but you don’t like it, don’t do it and think more about it. If the argument is unsound, reject it and think no more about it. Make up your own mind and do what you think is right.

6. Stop caring about labels—be free

We are over swamped by labels because labels sell, but they only sell if you buy them. Should you be a positive, ultra-positive, R+, R++, R+P-, balanced, naturalistic, moralistic, conservative, realistic, progressive, clickerian or authoritarian dog owner? Stop caring about what label you should bear. When you enjoy a great moment with your dog, the label you bear is irrelevant. A label is a burden; it restricts you and takes away your freedom. Labels are for insecure people that need to hide behind an image. Believe in yourself, be the type of dog owner you want to be and you won’t need labels.

7. Stop caring about what others think—live your life

You spend very little time with most of the people you meet, significantly more with family and close friends, but you live your whole life with yourself. So, why care about what other people think about your ability as a dog owner or your dog’s behavior, when you probably won’t see them again or will only ever see them sporadically? If they like you and your dog, fine. If they don’t, it’s really not your problem.

8. Stop complaining—don’t waste your time

You only have a problem when there is a discrepancy between the way things are and the way you expect them to be. If your expectations are realistic, try and do something about achieving them. If they’re not, stop complaining, it’s a waste of time and energy. If you can do something about it, do it. If you can’t, move on. Period.

9. Stop excusing yourself—be yourself

You don’t have to excuse yourself or your dog for the way you are. As long as you don’t bother anyone, you are both entitled to do what you like and be the way you are. You don’t need to be good at anything, whether it be Obedience, Agility, Musical Free Style, Heel Work to Music, Flyball, Frisbee Dog, Earth Dog, Ski-Joring, Bike-Joring, Earthdog, Rally-O, Weight Pulling, Carting, Schutzhund, Herding, Nose Work, Therapy, Field Trials, Dock Dogs, Dog Diving, Disc Dogs, Ultimate Air Dogs, Super Retriever, Splash Dogs, Hang Time, Lure Course Racing, Sled Dog Racing or Treibball; and you don’t need excuses as to why not. You don’t even need to excuse the fact that your dog can’t sit properly. Change what you want to change and can change; and don’t waste time and energy thinking about what you don’t want to, don’t need to or can’t change. Do whatever you and your dog enjoy, however you like, so that both you and your dog are happy. It’s as simple as that!

10. Stop feeling bad—act now

If you’re unhappy with any particular aspect of your life with your dog, do something to change it. Identify the problem, set a goal, make a plan and implement it. Feeling bad and guilty doesn’t help anyone—it doesn’t help you, your dog, or the cherished ones you share your life with.

11. Stop your urge to own—be a mate

The ownership of living beings is slavery; and thankfully slavery was abolished. Don’t regard yourself as the owner of your dog. Think of your dog as a mate you are responsible for. You don’t own your children, your partner or your friends either.

12. Stop dependency—untie your self

Love has nothing to do with dependency, obsession and craving, quite the contrary. Love your dog but don’t create mutual dependency. Have a life of your own and give your dog some space. You and your dog are two independent individuals. Enjoy living together as free agents, not being addicted each other. Stop projecting yourself onto your dog.

13. Stop turning your dog into a substitute—show respect

A dog is a dog and it is indeed a remarkable living being. Love it, enjoy its company, but don’t make it a substitute for a human partner, a friend, a child or a spouse. To expect anyone to be a substitute is the greatest disrespect you can show to a human as well as non-human animal—and to yourself. Stop letting your dog play a role for you and begin to love your dog as a dog.

14. Stop rationalizing—be truthful

All relationships are trades: you give and you take. There’s nothing wrong with that as long as there is balance. Be honest with yourself: what does your dog give you and what do you give your dog? If you find that one of you is almost solely a giver or a taker, think about it and redress the balance. Your dog needs you, just as you need your dog and there’s nothing wrong with that, as long as you both are givers and takers. You didn’t get your dog just to save the poor, little creature. You got your dog so you could both enjoy a solid and fruitful partnership.

15. Stop wanting what you can’t have—be happy with what you’ve got

This is a very common human characteristic: you always want what you haven’t got and you are blind to all the good you do have. Your dog already gives you a great deal and the two of you can be perfectly happy together, even if your dog is not particularly good at anything. It’s amazing how dog owners say they love their dogs and yet they spend most of the time trying to change their behavior. Focus on what you do have, not on what you don’t, appreciate it and be grateful for it.

16. Stop fighting yourself—follow your heart

There are many different ways of being a good dog owner and yours is your own and different to everyone else’s. It’s your life. As long as you don’t harm anyone, live it the way that feels good for you. Listen to experts, ponder on their advice, but, at the end of the day, do what you feel is right for you, follow your heart. Be yourself.

Life is great!

R—

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